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miércoles, 25 de enero de 2012

MI LUGAR FAVORITO


Era de día cuando me desperté y vi que esteba en casa de mi tía Mari durmiendo. Cuando me levanté y me dijo mi tía que no podía irme a Lora porque mi madre me había dejado salir con mi amiga Yumara. Entonces cuando iba a desayunar, mi tía me dijo que yo era su sobrina cachetona, y mi tío tenía celos de mí, no sé por qué, pero yo creo era porque yo quiero mucho a mi tía y mi tía me quiere mucho a mí. Todos mis primos me tienen celos. Mi primo José dice que no me fie del barrio donde él vive en Palma del Río. Bueno, yo creo que son celos nada más. Yo no me fío mucho pero unas pocas de amigas que me caen muy bien. Por ejenplo: Yumara, Carmen, Dolores, Natalia, Rocío, Elena, Mari Valle, Carolina, Mari Carmen, y también amigos por ejemplo: Pepo, Rafa, Pedro.

CONTINUACION DE LA HISTORIA


Era una noche fría de invierno, la luna estaba llena y el viento fuerte del Norte removía las hojas de los árboles de la calle y los toldos envejecidos de la antigua casa de relojes del maestro relojero Daniel Garrote. La luz parpadeante de una bombilla se reflejaba en el cristal de la peluquería y producía sombras y luces en el interior del local. A lo lejos se escuchaba el llanto ahogado y trágico de un hombre.
Estaba llorando como si todos los habitantes hubieran desaparecido y él creía que también iba a desaparecer. Estaba asuatado no sabía hacia dónde ir y qué hacer. Intentó llamar y de la fuerte tormenta no había cobertura.
Más allá en la tempestad de la tormenta, vio una sombra, se acercó poco a poco y solo era un pequeño gato.

UN DIA EN EL COLEGIO


Un día cuando yo entraba en el instituto Guadalquivir me encontré que las puertas estaban cerradas, así que me quedé esperando en la puerta con mi compañera Rocío, que estaba con su móvil chateando. Así estuvimos esperando media hora. Vino mi otra compañera Pilar,  pero todo seguía cerrado. Entonces mis compañeras y yo nos fuimos a casa. Mi madre creía que yo había hecho una "ramona" y llamó al instituto, pero nadie cogía el teléfono. Una hora más tarde mi madre me llevó al instituto y las puertas seguían cerradas: algo había ocurrido. Los candados estaban atascados, las luces encendidas, las mesas rotas,las sillas destrozadas, las paredes pintadas, las clases de 1º y 2º de ESO quemadas. Todo el instituto estaba destrozado, las paredes con grafittis.
Ahora ya sé lo que ha pasado:  que no hay instituto hasta que lo arreglen y lo que ha ocurrido es que han entrado en el Guadalquivir a robar.